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Entrevista a Paco Ibañez

"Nos quieren robar la dignidad, la cultura, los sentimientos y la solidaridad"

A sus 78 años, Paco Ibáñez sigue siendo un rebelde, una voz airada contra el conformismo y la falta de cultura. El veterano cantautor está de gira con su espectáculo ’Paco Ibáñez canta a los poetas latinoamericanos’, que llegará a Gipuzkoa el 13 de abril en el Auditorio Kursaal

ANDRÉS PORTERO - Domingo, 13 de Enero de 2013 

 

    DONOSTIA. Con el apoyo de músicos vascos como Gorka Benítez y Joxan Goikoetxea, hoy, a partir de las 19.00 horas, Paco Ibañez presentará en Euskadi (Teatro Arriaga) sus clásicos y su último disco,Paco Ibáñez canta a los poetas latinoamericanos, antes de recalar en abril en el Kursaal donostiarra. "Nos quieren robar la dignidad, la cultura, los sentimientos y la solidaridad", lamenta Ibáñez. "Del concierto espero que haya ambiente y que la gente venga a armarse de emociones", apostilla.

    No es el Olympia de París pero el Arriaga es también un teatro especial para usted ¿no?

    Como teatro es una preciosidad y se puede decir que es un poco ya como mi casa debido a los recuerdos que uno va acumulando en él. El Olympia tiene su importancia debido a su repercusión pero el Arriaga es como más de casa.

    Creo que en sus últimos conciertos se pasa casi tres horas en el escenario, como Springsteen. ¿Me equivoco?

    No me compares con esa gente, de verdad (serio). Durar… sí. También Leonard Cohen hace conciertos muy largos, como yo. Y la culpa es del público, que aguanta y no nos deja irnos. Yo estoy a gusto y, además, es cierto que quieres cantar aquella canción oscura que te pide el público junto a las más recientes. Al final, el tiempo va pasando y no te das cuenta de las horas.

    ¿Se presenta siempre con un repertorio abierto?

    Más o menos siempre hay una idea general de las canciones y los pasos que vas a dar aunque, al final, siempre te sorprende el público. A veces te pide una canción inesperada y cambia todo el recital.

    En este caso, la "columna vertebral" será su último disco, dedicado a los poetas latinoamericanos.

    Así es, irá en la primera parte y sonará completo. Luego pasaré al repertorio clásico, a nuevas canciones, a cantar en euskera, gallego, catalán y francés. Lo haré en todas mis nacionalidades.

    ¿Habrá espacio para Brassens entre ’Palabras para Julia’ y ’A galopar’?

    Claro, Brassens está y me gusta que la gente disfrute y aplauda sus canciones. Para mí, eso es como arroz con leche porque demuestra que la gente sigue estando ahí, alerta a nivel cultural, si le gusta Brassens.

    Se refirió al euskera. Imagino que versionará a Mikel Laboa.

    Sí, suelo cantar Txoria txori, pero también Ni naiz, de Xabier Lete, aunque solo sea por cantar "eztzaidazu galdetu gauza ilun guztien arrazoi gordea nora ote dihoan denbora aldakorrak daraman bidea (no me preguntes la razón oculta de todas las cosas oscuras, ni adónde va el camino que lleva el tiempo cambiante). Ahí está toda la tristeza del mundo, me emociona mucho. Lete era un gran poeta pero también un gran cantante. Y su euskera de Urnieta, del caserío, es también el mío.

    La canción de Mikel Laboa es también un clásico.

    Y una obra de arte. Txoria txori es apenas un poemita pero encierra esa filosofía tan grande de la libertad.

    Hace unos cuatro años itineró con con el espectáculo ’Nos queda la palabra’ ¿Qué le queda al ser humano ante este ’mar negro’ en el que nos estamos ahogando?

    Nos queda todo aquello que nos quieren robar y extirpar. Todo lo referido a la dignidad, a la cultura, los sentimientos y la solidaridad. Lo quieren borrar y construir robots, la sociedad Walt Disney. Y que todo el mundo hable inglés es algo que me horripila, como sucede en el caso de los grandes cocineros vascos. ¿Cómo tienen tan poca dignidad para llamar a su escuela Basque Culinary Center? ¡La madre que los parió! (iracundo).

    ¿Cree que el colonialismo se ha ampliado al idioma?

    ¡Claro, y de qué manera! Esta gente son unos vende patrias. Cocinarán muy bien pero nunca iré a comer a sus negocios. Y lo que más me molesta es que los abertzales que están en el poder en Donostia no han levantado la voz en este asunto. ¿No tienen cultura o qué les pasa? ¿Qué es la revolución para ellos? ¡Hay que reaccionar culturalmente, ¿qué tiene de abertzale esta gente? ¿Es que les da vergüenza el euskera?

    ¿Tiene futuro el ser humano si no es capaz de aprender de sus errores?

    ¡Yo qué sé! Me haces una pregunta que me la hecho yo muchas veces y no he podido responder. Es más fácil hacerla que responderla, la verdad. Yo no comprendo a la gente que no se molesta con ciertas cosas, que no reacciona.

    "Nos queda la palabra", sí, pero ¿la acción es necesaria?

    La palabra es acción, lo que hay que hacer es desmontar las mentalidades entregadas pero sin usar la violencia. A tiros no arreglas nada. Hay que crear conciencia y cultura para poder discernir lo que es arte verdadero o un monigote pintado. Todo empieza por la escuela y el aprendizaje.

    ¿Todo pasaría por leer, escuchar, pensar y actuar?

    Por encima de todo está vivir y sentir. Y respetar a quien está enfrente, compartir la existencia. Si el sol sale, que sea para todos.

    Siempre ha estado ligado a la poesía y a esos versos de Celaya que dicen que "la poesía es un arma cargada de futuro". ¿Es realidad o una bonita utopía?

    Es algo que deseamos que se convierta en realidad. ¿Utopía? Bueno, seguiremos persiguiéndola y, a lo mejor, eso hace que nos movamos y demos un paso adelante hacia ella cada día.

    Un disco dedicado a los poetas latinoamericanos era casi obligado en su caso ¿no? Los ha sentido siempre muy de cerca.

    Cuando llegué a París, analfabeto cultural y en pleno existencialismo, me junté con todos los estudiantes, filósofos, músicos y poetas. Y muchos eran latinoamericanos, como el pintor Soto, quien me sirvió de modelo. Luego he podido sentir Latinoamérica desde La Patagonia hasta México y es algo que he vivido también musicalmente porque puedo cantar una chacarera, un corrido, un cachullapi… Es algo que conozco por dentro ya que las canciones revelan la sensibilidad de los pueblos.

    ¿Le resultó difícil elegir el repertorio del disco, en el que ha situado a Neruda al frente?

    También están Alfonsina Storni, César Vallejo, Nicolás Guillén y Rubén Darío. Les une que lo suyo es alta poesía, que escriben en castellano y que hablan de justicia, de amor o de un pájaro que anda por los trigales. Y todo lo convierten en energía pura. ¿Por qué buscar otros mejores o más jóvenes? Bueno, sí le canto al gallego García Teijeiro, por ejemplo, o a la andaluza Fanny Rubio.

    Viene de actuar en Latinoamérica. Ya no hay tantos dictadores pero ¿sigue viva la desigualdad social?

    El hecho de que levanten la cabeza y contesten a Estados Unidos ya es un paso adelante en contra de ese imperio que nos está comiendo a todos. Es como la latinización de Roma en su día. Yo no estoy contra el idioma inglés pero sí como herramienta para imponer sus criterios sociales, políticos, filosóficos y de pensamiento. Así vamos para atrás, convirtiéndonos en John Wayne.

    Algunos de esos países latinos sí han sabido hacer un ejercicio de memoria. ¿Euskal Herria deberá hacerlo tras las últimas y cruentas décadas?

    Argentina, por ejemplo, lo ha hecho. En España, no. Y los vascos… lo que hay que hacer es extirpar el tumor y crear la conciencia para que la sociedad juzgue esos hechos.

    Tiene sangre vasca y es catalán de adopción. Los dos pueblos "rebeldes" del estado español.

    Sí, pero también soy andaluz, extremeño, asturiano… Yo me siento del pueblo y, creo, que sigo siendo un rebelde. ¡Tú dirás! Canto en una canción "todo el mundo está cuerdo, horriblemente cuerdo".

    ¿Nos hace falta un punto de locura?

    Claro, es una pregunta obvia. Como buen vasco, no necesito contestarte (risas). Y sobre los deseos de Cataluña y Euskal Herria es algo para hablar largo y tendido, un asunto muy serio para ser considerado por los dos lados. No es una pelota que te llega y le das una patada sino algo para pensar profundamente.

    Creo que dijo que la palabra España le empezaba a sobrar.

    Bueno… sí, lo dije (duda). No sé cómo explicarlo… Hay que planteárselo todo de otra manera.

    http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2013/01/13/ocio-y-cultura/cultura/nos-quieren-robar-la-dignidad-la-cultura-los-sentimientos-y-la-solidaridad

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