Anticorrupción no puede imputar a la infanta Cristina porque es evanescente

La integridad física de la segunda hija de los Reyes de España, cuyo nombre completo es Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia, podría verse seriamente comprometida si se le imputa por su participación en el caso Nóos.

La Casa Real ha advertido a la Fiscalía Anticorrupción de que “podríamos perder a la Infanta para siempre jamás”, según las propias palabras del director de comunicación de la Casa de Su Majestad, pues bastaría con una mirada furtiva del fiscal hacia la hija del Rey, aún siendo de soslayo, para provocarle una turbación extraordinaria de efectos imprevisibles. Los médicos del palacio de La Zarzuela no han querido concretar a la prensa los detalles de esas consecuencias que afectarían físicamente a la infanta Cristina, pero además de la clásica evanescencia, se habla también de una posible transustanciación, o sublimación orgánica, que incluiría resplandor, chispas y trompetas. “Sería como un meteorito incandescente, pero al revés”, ha dicho el Jefe de la Casa Real. “No sé si me entienden”, añadió. La policía, además, teme que se pueda provocar algún pequeño incendio a causa del fenómeno.

La posibilidad de que los letrados cubrieran sus ojos con una venda durante la comparecencia de la Infanta ha sido tachada por la Casa Real de totalmente insuficiente, y propone, en cambio, que una semana antes de la citación se separe la cabeza del tronco a los fiscales.